El reto de la educación en el curso 20/21

La educación se ha visto tan afectada por la COVID-19, que tiene un reto crucial en este nuevo curso lectivo

El cambio ha sido tan brutal en la educación, que ha pasado de “la noche a la mañana” de una modalidad presencial a la no-presencial, para la que nadie estaba preparado (estudiantes, profesores, familia) y que ha supuesto romper esquemas y pasar a una situación con un giro copernicano que ni los sociólogos más reputados podían imaginar.

Ha llegado con el inicio del curso escolar, la hora de aparcar a un lado las inseguridades y adaptarse a la nueva situación, siendo creativos, buscando soluciones y como un camaleón adaptarse a las nuevas perspectivas. Un proceso fundamental de la enseñanza-aprendizaje es la nueva metodología de “como enseñar”. De etapas convulsas surgen las ideas más brillantes en cualquier materia o actividad (ya sea agrícola, industrial, cultural ,etc.) de aquí que aprovechemos la crisis creada por la pandemia en oportunidad.

Para llevar a cabo estos cambios es necesario establecer estrategias para desarrollar la Autonomía, la Autoregulación y la Toma de Decisiones por parte del alumno, como un todo interconectado para una nueva forma de aprender. Si conseguimos que nuestros estudiantes tomen conciencia de estos principios, estarán mejor preparados y su futuro será más nítido, con una educación avanzada.

El desarrollo de estos tres pilares (Autonomía, Autoregulación y Toma de Decisiones ) empodera al estudiante y le envía un mensaje de que “su opinión cuenta”, con lo que pone en acción su responsabilidad, implicación y su autonomía en su trabajo que es el aprendizaje, tanto en educación presencial como virtual. Si esto conseguimos implantarlo, nuestro alumnado estará mucho más preparado para gestionar de forma autónoma y autorregulada su educación y además con una mejor preparación para su futuro, a la vez que pierda el miedo al proceso final de evaluación.