Las claves digitales para la Pyme post-COVID-19

La nueva industrialización de las empresas se denomina: Digitalización

Un concepto que abarca más factores de los que parece, se ha convertido en el elemento para la supervivencia de las pymes, es su identidad digital. Son muy numerosas las ventajas que este proceso aporta a una pyme, pero sin duda la principal, es la relación con sus clientes.

La reducción de costes empresariales siempre ha sido uno de los efectos más importantes de la digitalización económica. La transformación digital permite reducir costes en diferentes áreas como producción, mano de obra u otros recursos. Esto, a su vez, conduce a una mayor productividad. Además, muchos servicios digitales en sí mismos son servicios de bajo costo que pueden ser utilizados por cualquier usuario, lo que aumenta la presión financiera para que las empresas tradicionales se transformen en digitales.

Hoy en día, la digitalización ha aparecido en todo tipo de empresas, incluso en las más tradicionales y analógicas. Es recomendable no confundir la digitalización con el comercio electrónico. Esta última puede ser la mayor expresión de nuestra comprensión de la economía digital. la punta del iceberg. Pero esto es solo una parte del proceso que se ha extendido a todos los niveles de la economía, los negocios y la sociedad. La tecnología digital ya existe en el día a día de la empresa y se manifiesta en aspectos triviales como los correos electrónicos, los sitios web de la empresa y los teléfonos inteligentes. Con la llegada de la tecnología digital, las comunicaciones corporativas entre empleados y entre empresas, clientes y proveedores también han cambiado.

n Actualmente, es difícil encontrar empresas o autónomos que no utilicen herramientas de gestión digital. Más o menos, casi todas las empresas utilizan diversos software digitales: programas de facturación, correo electrónico, CRM, gestores de proyectos, gestores de contenidos, etc. La facturación es uno de los elementos más digitalizados en el campo empresarial, especialmente con la llegada de la computación en la nube o la programación en la nube. El llamado software como servicio (o SaaS para abreviar) se refiere a aplicaciones basadas en la nube, que permiten a los usuarios utilizar diferentes servicios como la facturación solo a través de una conexión a Internet.