La Isla de las Tres Rosas: ¿Fue una utopía?

El ingeniero Giorgio Rosa, peleó para conseguir su micro-nación utópica

Parece un guion de (que se va a estrenar en breve), pero fue realidad, y su ubicación donde reposan los restos en el fondo del mar, se encuentra en la costa italiana a 12 kilómetros, mar adentro frente a la ciudad de Rímini. Su autor falleció en 2017, a la edad de 92 años, dando antes su consentimiento  para llevar su historia al cine.

Es en 1967, cuando este italiano se propuso construir una isla artificial con la pretensión de que fuera un símbolo de libertad. Esta hazaña según la opinión pública era fruto de un demente, a pesar de las grandes conocimientos técnicos necesarios para llevar a cabo el proyecto, que el mismo diseñó y financió la construcción de una plataforma de 400 metros cuadrados, que emergía a 26 metros sobre el lecho marino mediante pilotes de acero.

Rosa se convirtió en presidente, declarando un estado independiente: La República de la Isla de las Rosas. Las autoridades italianas no vieron con buenos ojos su construcción sin permiso, además de representar una amenaza para la seguridad nacional italiana, a la vez que se beneficiara del turismo evitando las leyes fiscales italianas.

Solo 55 días después de la declaración de independencia, el 24 de junio de 1968, fuerzas militares italianas asumieron el control y la destruyeron el 11 de febrero de 1969 con dinamita. Unos días después de la destrucción, una tormenta sumergió la estructura, que descansa en el fondo del mar Adriático.

LEER  Yolo la start-up Insurtech que digitaliza y personaliza ofertas

Este fue el efímero logro de un ingeniero que consiguió algo increíble y complicado, ya que con cuatro amigos y un número muy pequeño de trabajadores la construyó en seis meses, y que para hacerlo inventó la tecnología para llevarlo a cabo.

A pesar de que en la década de los sesenta, ya se vislumbraba las ideas de libertad, y como tal pretendía serlo: Un símbolo de libertad.