Edificios de Superlujo con Pisos de VPO

Londres o New York son ciudades que en sus edificios de lujo tienen que incluir viviendas de protección oficial

 

Los promotores se ven obligados a incluir un porcentaje de viviendas en régimen de propiedad compartida, para algunas familias con una hipoteca reducida y adquieren solo una parte de la vivienda, pero no tienen acceso a su casa por la puerta principal, sino por una puerta lateral (como las puertas de servicio que aún existen en Madrid o Barcelona), y por descontado sin posibilidad de acceso a los servicios y zonas comunes del resto del edificio para ultraricos.

Un edificio que se ha convertido en el ejemplo más famoso del “apartheid” del siglo XXI, es el Embassy  Gardens. Inaugurado en el pasado año, se convirtió en el summun del superlujo, porque con su gimnasio de primer nivel, saunas, cine privado y solarium con bar en la terraza, tiene una piscina-puente suspendida entre dos rascacielos.

La promoción de superlujo es para los privilegiados que han comprado su piso el 100%, son mucho más grande, mejor equipados y tienen acceso por la puerta principal que tiene aspecto de museo, tienen acceso a todas las instalaciones comunes, al contrario que los propietarios/inquilinos, que que acceden por un portal pequeño y tienen vetado el acceso al resto del edificio sin posibilidad de usarlas pagando.

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El término puerta de los pobres (poor door), con el que se denominado a estos edificios duales segregados, se comenzó a utilizar en Nueva York, cuando se supo de la construcción en el Upper West Side, de un edificio con entradas separadas. La prensa escandalizada escribieron de la vuelta a Dowtown Abbey, aunque a pesar de las críticas se ha continuado construyendo este tipo de edificio.

En España esto no es frecuente, ya que si se está obligado a hacer un 30% de VPO, lo que se hace es construir otro edificio con instalaciones y materiales de una calidad inferior. Otra estrategia seguida en nuestro país, es renunciar a toda la superficie que se pueda construir, aumentando las zonas comunes y al no llegar al cien por cien de superficie construida no necesitan incluir las viviendas protegidas.