Malestar por la falta de un itinerario concreto para el plan de desescalada
Las reuniones que los principales directivos de grandes compañÃas mantienen de forma habitual con el gobierno se han vuelto más tensas y según informan algunos medios de comunicación que han tenido acceso, los reproches subidos de tono por la improvisación, han generado un malestar por la improvisación.
Una de las empresas con ese malestar y que lidera el de todas es Inditex. Desde La Moncloa se le trasladó de manera extraoficial que podrÃan abrir sus tiendas (Zara, Bershka, etc.,) con cita previa y las medidas de seguridad necesarias a partir del 4 de mayo.
Inditex movilizó a proveedores y canales de distribución en todo el mundo para reiniciar la actividad. Pero el sábado dÃa 9 de mayo por la noche se encontró en el BoletÃn Oficial del Estado (BOE), la prohibición de reapertura para establecimientos comerciales con más de 400 metros cuadrados de superficie, esta medida impide la apertura de la gran mayorÃa de los locales de Inditex.
El cabreo de los directivos de la firma gallega fue monumental. Pidieron explicaciones a la presidencia del gobierno y la explicación por parte del entorno del presidente ha sido para dar un poco de aire al pequeño comercio. Inditex solicitó la posibilidad de cerrar algunas de sus plantas de grandes establecimientos para respetar la norma, pero la respuesta ha sido negativa.
Las reuniones de las empresas con el ejecutivo se han tornado más tensas a raÃz del plan de salida al confinamiento. La mayorÃa ve al gobierno que improvisa y con escasa capacidad para escuchar. Algún empresario destacado ha llegado a elevar la voz a miembros del gobierno por el abismo económico que afrontan y la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo.
La mayor parte de las empresas, están tratando desde la CEOE, que se adopten por parte del ejecutivo medidas que faciliten la reactivación económica.
