Los dominios se utilizan desde hace años como identificador de un sitio en internet.
Las marcas que utilizan y son propietarias de estas paginas, son identificadas de manera sencilla y cómoda por los usuarios y potenciales clientes. Tienen la consideración de exclusivos por esto solo una empresa, compañía o persona puede tener ese nombre.
Existe una organización denominada: Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), se encarga de almacenar la información relacionada con la propiedad de los dominios. Una de las características de los dominios tradicionales es que suelen ser fáciles de recordar por los internautas. Pero si unido a la dirección IP, puede almacenar todo tipo de información que incluya las direcciones para recibir criptodivisas?, es aquí donde la tecnología blockchain ha introducido los dominios blockchain.
¿Cómo funcionan los dominios blockchain?
Son una nueva generación de activos digitales que permiten almacenar tras un nombre legible, una dirección web normal, direcciones de Bitcoin, Ethereum, Jobchaín o Cardano, así como el correo electrónico, o usuarios de redes sociales.
La gestión de estos dominios la realiza una red descentralizada denominada Ethereum. Esto quiere decir que el propietario del dominio de un dominio en esta red puede recibir pagos a su cuenta sin necesidad de información adicional que sea necesaria. La gestión de estos dominios se lleva a cabo mediante contratos inteligentes que interactúan entre sí.
El uso de este tipo de dominios está expandiéndose de forma exponencial y en poco tiempo veremos el efecto en las plataformas que se utilizan para su subasta. Es un gran avance en la gestión y utilidad de dominios blockchain; con este tipo de dominios y su almacenamiento descentralizado, habilita de esta forma la creación de webs descentralizadas que por esta conformación harán imposible la censura, además de que será muy difícil su rastreo y seguimiento.
